🧪 Según el método de aplicación:
- Fumigación con gas (fumigantes):
- Se usa un gas tóxico que elimina plagas en espacios cerrados.
- Ideal para controlar insectos en estructuras, silos, o contenedores.
- Ejemplo: Fosfuro de aluminio, bromuro de metilo.
- Fumigación líquida (aspersión o nebulización):
- Se aplica una solución líquida mediante bombas o mochilas fumigadoras.
- Común para exteriores y jardines.
- Ideal para mosquitos, cucarachas, y hormigas.
- Fumigación en polvo:
- Se esparcen polvos insecticidas en grietas, esquinas, y nidos.
- Útil para lugares de difícil acceso.
- Ideal para cucarachas, chinches y termitas.
- Fumigación con niebla (fogging):
- Utiliza una máquina que genera una niebla caliente o fría.
- Cubre áreas amplias rápidamente.
- Muy usado para controlar mosquitos y zancudos.
- Fumigación térmica (termonebulización):
- Similar al fogging pero con mayor temperatura, creando una niebla más densa.
- Muy eficaz en exteriores.
🕷️ Según el tipo de plaga:
- Plagas rastreras: cucarachas, hormigas, chinches.
- Plagas voladoras: mosquitos, moscas, avispas.
- Roedores: se usan rodenticidas más que fumigantes.
- Termitas: requieren tratamientos especializados (inyección en madera o suelos).
